¿Tenés olvidos? ¿Cuándo es normal y cuándo hay que consultar?
¿Tenés olvidos? ¿Cuándo es normal y cuándo hay que consultar?
¿Entraste a una habitación y ya no recordás qué ibas a buscar?
¿Te distraés porque una idea reemplaza a otra?
¿Sentís que te cuesta concentrarte o que ya no podés hacer tantas cosas al mismo tiempo como antes?
Si alguna vez te pasó, no estás solo. Y seguramente te preguntaste:
¿Es algo normal de la edad?, ¿Tiene que ver con el estrés?, ¿Puede ser la "niebla mental" de la menopausia? ¿O es una señal de algo más importante?
Para responder estas preguntas, en SANApp conversamos con la Dra. Mariana Núñez, médica especialista en Neurología y evaluación cognitiva.
Primero, entendamos de qué hablamos.
Las funciones cognitivas son las capacidades que nos permiten aprender, recordar, prestar atención, resolver problemas y comprender el mundo que nos rodea.
Los trastornos cognitivos aparecen cuando alguna de estas funciones se altera. Pueden ser leves y transitorios, o formar parte de enfermedades más complejas, como las demencias.
Los trastornos de la memoria, por su parte, afectan la capacidad de almacenar, conservar o recuperar información y recuerdos.
Trastornos de la memoria
¿Es normal olvidarse algunas cosas con el paso de los años? Sí.
A medida que envejecemos, el cerebro también cambia y puede procesar la información de manera más lenta, por lo que algunas distracciones u olvidos ocasionales forman parte del envejecimiento normal.
Estos olvidos suelen ser normales y se los considera “benignos”
Olvidar el nombre de una persona y recordarlo más tarde.
Perder ocasionalmente objetos cotidianos, como llaves o anteojos.
Necesitar agendas, recordatorios o listas para organizar tareas.
Estos olvidos son esporádicos y no afectan la independencia de la persona.
¿Cuándo debería preocuparme?. La principal señal de alerta aparece cuando los olvidos comienzan a interferir con la vida diaria y la autonomía.
Algunos ejemplos son:
- No recordar si se tomó una medicación.
- Perderse en lugares conocidos.
- Repetir varias veces la misma pregunta o la misma historia.
- No saber en qué día, mes o año se encuentra.
- Necesitar ayuda para actividades que antes realizaba sin dificultad.
Muchas veces son los familiares o convivientes quienes detectan estos cambios antes que la propia persona, por lo que su opinión puede ser muy importante.
Si noto estos síntomas, ¿qué debo hacer?.
Lo primero es consultar con tu médico clínico o generalista. A través de una entrevista y algunos estudios podrá descartar otras causas que pueden provocar problemas de memoria o concentración, entre ellas:
- Estrés crónico.
- Depresión.
- Trastornos del sueño e insomnio.
- Déficit de vitamina B12.
- Hipotiroidismo.
- Efectos secundarios de algunos medicamentos.
- Problemas de audición o visión.
- Procesos de duelo.
- Enfermedades neurológicas u otras condiciones médicas.
- Sifilis, HIV, etc.
Cuando estas causas son descartadas, puede ser necesaria la evaluación por un neurólogo, quien realizará estudios y pruebas específicas para identificar el origen del problema y orientar el tratamiento más adecuado.
¿Qué es la Demencia?
La demencia es un término general que describe un deterioro significativo de las funciones mentales, lo suficientemente importante como para afectar la vida cotidiana y la independencia de una persona.
La causa más frecuente es la enfermedad de Alzheimer, seguida por la demencia vascular.
¿Podemos reducir el riesgo de demencia? Si, claro!!!
La buena noticia es que mucho de lo que protege al corazón también protege al cerebro.
Por eso, en SANApp promovemos hábitos que ayudan a mantener una mente activa y saludable:
- Dormir bien y tener un descanso de calidad.
- Mantener una alimentación equilibrada.
- Practicar meditación y técnicas de manejo del estrés.
- Realizar actividad física de forma regular.
- Mantener una vida social activa.
Estos hábitos mejoran la calidad de vida, reducen el riesgo cardiovascular y contribuyen a preservar la salud cerebral.
Ojo!
Olvidarse ocasionalmente de algunas cosas puede ser parte normal de la vida. Sin embargo, cuando los olvidos se vuelven frecuentes o comienzan a afectar las actividades cotidianas, es importante consultar.
Escuchar a nuestro cerebro también es una forma de cuidar nuestra salud. Si tenés dudas sobre tu memoria o la de un ser querido, no postergues la consulta médica. Tu tranquilidad y un diagnóstico temprano pueden marcar la diferencia.