Menopausia
Menopausia
Quiero empezar con una pregunta simple:
¿cuántas de ustedes escucharon alguna vez que “la menopausia es una etapa que hay que aguantar”?
Aguantar los sofocos.
Aguantar el insomnio.
Aguantar los cambios de humor.
Aguantar el cuerpo que ya no responde igual.
Bueno… les cuento algo…..no, no hay que aguantar… hay que informarse, saber que nos pasa, y actuar.
A modo informativo es necesario saber que la menopausia no empieza de un día para el otro.
Antes está la perimenopausia: que es una etapa que puede comenzar 5, 7 o incluso 10 años antes de la última menstruación.
Y que pasa en esos años????
Los ovarios comienzan a funcionar de manera irregular.
Las hormonas suben, bajan, se desordenan.
Y ese desorden hormonal tiene efectos reales en el cuerpo y en la mente.
Hablemos de los famosos sofocos……
No son calor.
No son nervios.
No son exageración.
Son una alteración real del centro que regula la temperatura corporal en el cerebro, “o sea el termostato del cuerpo” causada por la disminución de estrógenos.
A veces aparecen solos y otras veces vienen acompañados de otros síntomas como:
- Dificultad para dormir
- Ansiedad
- Irritabilidad
- Falta de concentración
- Una especie de “niebla mental”
Y hay síntomas de los que casi no se habla:
- Sequedad vaginal
- Dolor en las relaciones sexuales
- Ardor urinario
- Infecciones urinarias repetidas
Estos últimos sÍntomas conforman el “síndrome genitourinario de la menopausia”.
No es normal sufrirlo en silencio. Es frecuente, sí. Pero frecuente no significa inevitable.
Y entonces… que hacemos???
Durante años, el tratamiento hormonal fue demonizado. Se habló de riesgos… pero sin contexto. Sin explicar para quién, cuándo y cómo.
Hoy la evidencia científica es mucho más clara: el tratamiento hormonal individualizado es una opción segura y confiable.
Es una excelente herramienta médica para aliviar síntomas y mejorar la calidad de vida de miles de mujeres.
¿Y los riesgos? Hablemos con honestidad
Sí, existen riesgos….. Como en cualquier tratamiento médico que debe ser individualizado y brindado por un especialista.
Pero hoy sabemos algo clave: cuando el tratamiento se inicia en la llamada ventana de oportunidad” que es
- antes de los 60 años
- o dentro de los primeros 10 años desde la menopausia
es muy seguro y protector. Y esto no es opinión…. Es evidencia.
Entonces… ¿para quién sí? ¿para quién no?
No existe una receta única. Cada mujer necesita una evaluación personalizada.
Pero el mensaje clave es este: no hay tratamientos prohibidos para todas ni obligatorios para nadie.
Y si no quiero o no puedo usar hormonas???
También hay opciones:
- tratamientos no hormonales para sofocos
- terapias locales vaginales
- ejercicio físico
- cambios en el estilo de vida
- acompañamiento psicológico
- etc
Lo importante es no normalizar el malestar.
Recordá:
1- La menopausia no es una enfermedad, pero sí tiene impacto en la salud.
2- El sufrimiento no es parte obligatoria de esta etapa.
Hablar de menopausia es hablar de salud, de autonomía y de calidad de vida.